El bok choy pequeño lo partes por la mitad a lo largo, las cabezas grandes en cuartos. Entre las bases de las hojas suele haber arena, por eso enjuaga las mitades abiertas en abanico bajo el chorro de agua y sécalas bien. Las hojas mojadas salpican en el aceite caliente. Los tallos necesitan más tiempo que las hojas: en cabezas grandes separa ambos y agrega las hojas hasta el final. El bok choy está listo cuando los tallos aún crujen un poco al picarlos con el cuchillo.
Como guarnición va con el pollo kung pao y con la res con salsa de ostión al wok. Qué lleva la botella y cómo sustituirla lo ves en Salsa de ostión.
Imagen: generada con IA.
